julio 09 2018 0comment

Consumo energético casi nulo_3

Consumo energético casi nulo. Aplicación en viviendas unifamiliares mediante hibridación de bomba de calor aerotérmica y generación fotovoltaica. 3ª Parte.

Definición de energías renovables y no renovables.

En el anterior artículo prometimos continuar aclarando las diferencias entre energía primaria y secundaria, pero antes de esto veamos la definición de energías renovables. Estos conceptos son importantes y hay que tenerlos claros para seguir nuestro desarrollo.

Se denomina energía renovable a la energía que se obtiene de fuentes naturales virtualmente inagotables, ya sea por la inmensa cantidad de energía que contienen, o porque son capaces de regenerarse por medios naturales.​ ¿Qué energías son renovables?

  • Eólica
  • Geotérmica
  • Hidroeléctrica
  • Mareomotriz
  • Solar
  • Biomasa

La energía eólica, la energía solar y la energía geotérmica son ejemplos de energías renovables no contaminantes (energías verdes), debido a que su utilización supone una mínima huella ambiental. Las energías que se obtienen a partir de biomasa, en cambio, son energías renovables contaminantes, porque necesitan una combustión produciendo humos y residuos.

Las energías no renovables son aquellas cuya fuente no puede volver a generarse. Es decir, lo que se gasta, no puede reponerse. Los combustibles fósiles, como el petróleo, el carbón o el gas natural, son energías no renovables.

Energía primaria y energía secundaria. Definiciones y diferencias.

La energía secundaria o final es la que consumimos en una vivienda para mantener un cierto grado de confort, la que pagaremos en nuestras facturas.

La energía primaria, en cambio, representa toda energía disponible en los recursos naturales antes de ser transformada, como por ejemplo el petróleo, gas natural, energía hidráulica, solar, eólica… La relación entre energía primaria y secundaria dependerá del tipo de combustible, pero lo que nunca cambia es que la primaria consumida será igual o mayor a la secundaria, nunca menor.

La razón radica en que la energía que proporcionan los recursos naturales no puede ser utilizada directamente, sino que debe ser transformada, y por supuesto transportada hasta los puntos finales de consumo o de almacenamiento. Todo este proceso supone ciertas pérdidas, la energía primaria engloba toda la energía proveniente de la naturaleza que ha sido necesario consumir para que podamos disponer de la energía secundaria en nuestras viviendas.

Aclaremos esto, supongamos que tenemos un gasto de 1Kwh eléctrico en nuestra vivienda, que nos aparece en la factura de la luz, esta energía eléctrica es energía secundaria que nos ha llegado desde una línea de distribución en baja tensión, desde un transformador habitualmente a una distancia no muy superior a 200 metros.

Pérdidas en el paso de energía primaria a secundaria.

¿Dónde se producen las pérdidas?

  • en el transporte en baja tensión se produce una pérdida de energía,
  • en la transformación de alta a baja tensión del transformador
  • en las diferentes líneas de transporte en alta y media tensión y centrales elevadoras y subestaciones que nuestro kwh consumido tiene que recorrer en su camino desde la central generadora de origen

Además, supongamos que nuestra central generadora es de carbón, quiere decir que la energía primaria empleada para nuestra electricidad consumida es la energía térmica producida por el carbón en la central y que, por supuesto, tiene ya pérdidas tanto en la combustión como en la transformación de energía térmica a energía eléctrica.

Sumando todas las pérdidas en transporte y transformación sacaremos la cantidad de la energía primaria necesaria en origen para producir nuestro Kwh casero, los Kwh contenidos en el carbón en la naturaleza, antes de todo este tortuoso camino, para llegar a  casa y que nuestra querida compañía eléctrica se gane honradamente la vida con nuestros consumos.

La relación entre la energía secundaria en consumo y la primaria en origen son los llamados coeficientes de paso que son aplicados en los programas de calificación energética oficiales como H.U.L.C. o CALENER y que, periódicamente, los publica el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía-IDAE para su revisión.

En la actualidad están en vigor los publicados el 20/07/2014 para su entrada en vigor a partir de enero de 2016 y que se indican en la siguiente tabla.

La electricidad es la más penalizada ya que por cada unidad de energía eléctrica consumida en un hogar, habrá sido necesario consumir casi tres veces más de energía primaria en una central eléctrica, debido a las pérdidas que hemos relatado anteriormente.

Se puede observar que en el factor de paso hay una parte que corresponde a energía primaria renovable y otra energía primaria no renovable. Esto quiere decir  en el caso de la electricidad, que hay una parte de energía primaria renovable utilizada en la generación eléctrica (eólica, fotovoltaica, hidroeléctrica, solar térmica), el resto proviene de combustibles no renovables (gas, gasóleo, carbón, nuclear).

Bien en estos tres primeros artículos hemos planteado cuestiones previas, indispensables para entender el planteamiento que se propone. En el siguiente analizaremos desde dónde partimos, cuáles son las exigencias energéticas desde el punto de vista normativo en la actualidad y  qué camino nos falta para llegar a  nuestro objetivo de “edificios de consumo casi nulo”.

Gracias por vuestro interés.

cecilio-torres

Ingeniero Industrial por la ETSII de Sevilla. Desde 1980 trabajando en Proyectos de Edificación, Urbanismo, Instalaciones y Energías Renovables.

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